lunes, 21 de mayo de 2018

TRES+TRES

El viernes, 18 de mayo, los alumnos de 2º Bachillerato de Artes Escénicas, se despidieron de la Escuela, haciendo alarde de su talento interpretativo, con TRES+TRES.


TRES+TRES se trataba de la muestra final, que estos actores en ciernes, habían preparado durante la 3ª evaluación (dedicada al teatro del XIX. XX y XXI). Este espectáculo estaba compuesto (en un principio) por tres obras de Teatro de Texto, cuyos autores están hoy día de plena actualidad y triunfando en los escenarios de medio mundo (dos de ellas habían sido extraídas de la obra Un tercer lugar de Denis Despeyroux y la tercera, de Morir de Sergi Belbel) y tres obras de tinte vanguardista, tres Performances creadas por los propios actores. De ahí el título  3+3.

Todas ellas estaban unidas por un tinte reivindicativo. En la mayoría, la mujer aparecía como protagonista absoluta, luchando por ocupar el lugar que le corresponde en el mundo, viviendo con honestidad un amor sincero, aunque no siempre comprendido por el resto, sintiéndose desubicada en un entorno que la hace sufrir hasta la muerte o aprendiendo a permanecer unida a sus congéneres y a decir NO ante situaciones de violencia y maltrato. 

En  dos de las performances podíamos ver cómo la crítica o la reivindicación se extendía a otros aspectos de la sociedad: el consumismo exacerbado, o el arte como paliativo ante la fealdad de la vida cotidiana.

La primera obra que se representó fue la Performance titulada NO. Mezclando expresión corporal, danza contemporánea, una bella música y un tema doloroso (la violencia de género y la unión de las mujeres contra ella) consiguieron emocionar al público. Los actores eran Danel López, Emma Galletero, Melissa Quintero, Mª Belén Cotillas.







 La siguiente era MORIR y nos hacía vivir el dolor de una chica politoxicómana, en sus últimos momentos de vida, a pesar de que su hermano está tratando desesperadamente de ayudarla.









La tercera, A CADA CERDO LE LLEGA SU SAN MARTÍN, se trataba de una performance, donde los actores, sin utilizar la voz y totalmente sincronizados con una música muy apropiada, daban vida a unos seres despreciables que simbolizaban el desquiciado consumismo en el que estamos inmersos.
Los actores eran David Ferraru, Elsa Parra. Gema Panadero, Luis Noguerón, María Bautista y Marta Romero.







La cuarta obra, ¿ME PUEDES DAR UN POQUITO DE SAL?, estaba extraída de UN TERCER LUGAR de Denise Despeyroux, y nos introduce en los inicios de una relación amorosa entre dos mujeres (en el texto original, se trata de un hombre y de una mujer). Las intérpretes eran María Cascales y Blanca López Mayorga.







Y para terminar, Irene Álvarez y Carmen Cebrián, también interpretaron una escena de UN TERCER LUGAR de Denise Despeyroux, adaptada para que las protagonistas fueran también dos mujeres al inicio de una hermosa relación de amor.








La última de todas, cuyo título era LOS ROSTROS DEL ARTE, que trataba precisamente de eso, del poder del arte para embellecer el mundo, no pudo representarse al final, por una serie de problemas que surgieron.
Aún así, todo salió a la perfección y todos quedamos muy satisfechos y orgullosos del trabajo realizado. Eso sí, un tanto emocionados, porque eran las últimas obras que estos magníficos alumnos iban a representar en la Escuela. Aunque, seguro que encontrarán más escenarios donde poder mostrar su talento a lo largo de su vida...



Una servidora despidiendo el acto y, sobre todo, despidiéndome de ellos, completamente emocionada.



Esta es la foto de grupo. Otro año más ha pasado...


Y no quiero que se me olvide agradecerle a Fernando Tello todo el trabajazo que realiza, desinteresadamente, tanto al mando de la mesa de sonido, como en la iluminación, en el montaje del escenario...en fin...ese chico vale para todo.
A Antonio Belmonte, por los maravillosos carteles que diseña para nosotros y a Juan Prats por estas fotos tan alucinantes que nos hace en cada representación.
Sin ellos, nada sería lo mismo.

martes, 24 de abril de 2018

SHAKESPERARE versus LOPE






Hoy día 23 de abril, y con motivo de la celebración del DÍA DEL LIBRO, hemos realizado en la Escuela diversas actividades en una Gala que ha salido redonda. Entre ellas, los alumnos de Artes Escénicas de 2º de Bachillerato han protagonizado una obra a la que hemos titulado: SHAKESPEARE versus LOPE, pues se trataba de una selección de monólogos extraídos de diversas comedias de Lope, de algunas tragedias de Shakespeare y de la Vida es Sueño de Calderón.

Para ello, hemos contado con la presencia, nada más y nada menos, que de los mismos Lope y Shakespeare, que se han materializado en carne y hueso para presentar de viva voz, esos extractos de sus obras. 
Aquí os dejo unas muestras gráficas de lo dicho: 


 Estos dos magníficos actores, Iván  Gaona y Álvaro Muñoz, daban vida a Shakespeare y Lope, respectivamente.

A continuación salió Elsa Parra, representando a Diana del Perro del hortelano, justo en el momento en que se da cuenta de que está enamorada de Teodoro, su secretario:



Seguidamente, David Feraru, se metía en la piel de Tristán, el donaire de la misma comedia, en la graciosa escena en la que intenta convencer al conde Ludovico de los lazos filiales que le unen Teodoro.



Justo después, salía Blanca López Mayorga, que nos deleitaba con un hermoso monólogo de Romeo y Julieta. Ella era Romeo...





Y, a continuación, como era previsible, le tocaba el turno a Julieta. Justo antes de suicidarse, nos transmitía su gran desesperación. María Cascales daba vida a este hermoso personaje:


A continuación, Lorena Martínez, se transformaba en Laurencia, la protagonista de Fuenteovejuna, en el momento en que consigue huir de las garras del comendador y corre a arengar a los hombres y mujeres de su pueblo para que se enfrenten a tan injusto poder.



Después de que Lorena nos dejara la piel de gallina, entró en escena  Macbeth, protagonizado por Irene Álvarez:



A continuación, le tocaba el turno a Hamlet, al que le dio vida María Bautista, que había elegido el famoso monólogo de Hamlet, "Ser o no ser...". 


Inmediatamente después,  Carmen Cebrián se convertía en la bella y trastornada Ofelia:




Y para concluir, Luis Noguerón, daba vida a Segismundo, el sufriente protagonista de La vida es sueño:




Finalmente, quedaban la despedida y los aplausos....